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Trate sus gafas con mimo

Conseguirá que le sean útiles por muchos años

Las lentes SEIKO son duras, pero sensibles


Las gafas tienen mente propia. Siguiendo unos pocos consejos sus gafas SEIKO le acompañaran por muchos años.

Protéjalas con cuidado

Guarde sus gafas en un estuche cuando no las esté utilizando. Es la mejor protección frente a golpes y arañazos.

Limpiar con agua

Limpie sus lentes con agua del grifo a temperatura tibia y séquelas con una gamuza de microfibras.

Superficies duras

Nunca deje sus gafas con los cristales apoyados sobre una superficie dura. ¡Ni tampoco los guarde juntos con elementos que potencialmente pueden arañarlas, como sus llaves!

No deje sus gafas al sol

Nunca exponga sus gafas a temperaturas extremadamente altas (80º). En saunas o solariums no se recomienda en ningún caso su uso. Y recuerde no dejarlas en la guantera del coche en verano o expuestas a pleno sol en un día de playa.

Limpielas con cariño

Las gamuza de microfibras son ideales para limpiar sus lentes. Atrapan el polvo sin arañar la superficie ni dejan marcas grasientas sobre sus cristales.

¡Mucho cuidado!

Evite que sus gafas caigan al suelo. Hasta los tratamientos más resitentes, con los que se protegen las lentes SEIKO, pueden no ser capaces de aguantar un impacto de esa magnitud.